"LOS DOS HERMANOS"
Aquellos dos hermanos, aunque gemelos como dos gotas de agua, eran diametralmente opuestos en hábitos, caracteres y aun en los gustos e inclinaciones artísticas.
Rosendo era analítico, serio responsable y sereno; estudioso , respetuoso e inclinado al arte clásico en todas sus manifestaciones. En tanto, Roberto poseía un carácter festivo, bromista y extrovertido; enfrentaba la vida sin preocupaciones y estudiaba apenas lo necesario para aprobar los exámenes. Oír música clásica, para el significaba perder la oportunidad de disfrutar a los mejores exponentes de los ritmos contemporáneos.
Aunque se querían como hermanos que eran, estas características propias que tanto los diferenciaban, en muchas ocasiones provocaron enojos entre ellos, pero sobre todo en Rosdendo, apodado por su hermano como "la perfección andando".
De esta manera la vida siguió su curso; ambos prosiguieron de acuerdo a su forma de ser construyendo su propio destino. Con una disciplina férrea siempre previendo todo, sin excesos en sus diversiones y meditando profundamente cada decisión, Rosendo concluyo sus estudios y pronto se convirtió en un profesional de mucho éxito.
Por otro lado, Roberto, llamado por su hermano: "el frívolo Beto", continuo´disfrutando de los demás de las mieles que daba la vida. Sin preocuparse, alternaban su pasión por la guitarra eléctrica con el estudio aunque a este siempre le toco el ultimo lugar. Sin embargo el hecho de vivir la vida "como viniera", no impidió que "Beto" también se convirtiera en un brillante profesional.
Con la misma profesión y, aunque gemelos, el servicio profesional brindando tenia el sello característico de cada uno: serio, formal y eficiente; alegre, atento y eficiente.
"RECUERDO"
El hogar de aquel niño, aunque estaba lleno de privaciones, era abundante de amor. Sus padres, si bien carecían de una instrucción amplia, si poseían en generación, mismos que que ahora transmitían con ternura y cariño a su primogénito.
A diferencia de las casa vecinas: amplias y grandes, la casa de este niño era de construcción sencilla, hecha con materiales estrictamente indispensables, pero adornaban por dos particularidades: siempre limpia y con un olor agradable a tierra mojada.
"-Mamá ya me bañe: ¿que ropa me pongo? -pregunto el pequeño".
"-Ahí está en el catre una "muda", cámbiate -repuso la madre".
La familia del niño medio subsistía vendiendo pan, de ese pan casero que se vende en los pueblos y cuya producción se ajusta a lo que compran estrictamente los clientes. La adquisición de "bultos" de harina le permitía a la madre ir guardando las bolsas de manta en donde venia la materia prima del pan.
"-Míralo, allá va el presumido - decía un niño a otro - muy limpiecito y bañadito, como si fuera un gran señor".
"-!y qué con su limpieza¡ Debería de darle vergüenza usar esas camisas y calzón hechos con la manta de las bolsas de harina -agrego el otro niño".
Esos comentarios no pasaban inadvertidos para el niño porque mis camisas son hechas con la manta en que viene la harina -expresó el pequeño-. Oye mamita : ¿por ser pobre debo sucio, mugroso?"
"-No les hagas caso hijo - respondió la mamá- nosotros somos pobres pero dignos y limpios;tus camisas son hechas de manta... mas son limpias y bonitas. Ademas, la pobreza nada tiene qué ver con la mugre. Tú, sigue igual: limpio y bañadito.